Así pues recomendamos una serie de aspectos para crear en los niños una buena rutina para cuidar su correcto desarrollo y crecimiento.
- La comida debe ser variada y equilibrada en sabores, texturas y colores. No olvides que lo que cocines para tu hijo ahora determinará en gran medida sus futuros gustos y hábitos personales. Trata de que coma de todo.
- Al introducir un alimento nuevo hazlo de forma individual y creativa, con distintas presentaciones para así llamar su atención y despertar su curiosidad.
- No emplees los alimentos como premio o castigo. Así sólo consigues que tu hijo se convierta en un niño caprichoso y que coja manías con la comida.
- A medida que tu hijo va creciendo es normal que muestre preferencias por ciertos alimentos, en su mayoría, ricos en azúcar, grasa e hidratos de carbono. Cuando esto ocurra, debes controlar su consumo. Recuerda que es bueno comer de todo, pero en cantidades proporcionadas.
- Convierte el desayuno en la comida más importante del día. Un buen desayuno debe incluir fibra, hidratos de carbono, proteínas y calcio, presentes en las frutas, los cereales, el pan, la leche y el queso.
- Da a tu hijo de comer a media mañana y a media tarde. En los almuerzos y meriendas lo mejor es recurrir a frutas, lácteos o bocadillos hechos en casa.
- Procura que la cena sea la comida más ligera del día, y trata de incluir el grupo de alimentos que no hayáis tomado en la comida. Una buena opción son las ensaladas, las sopas y los purés).
- Es básico conocer el menú del colegio de tu hijo. De esta manera podrás complementar las comidas de casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario